Salud Sexual y Procreación responsable

 

El Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable tiene como misión mejorar la estructura de oportunidades para el acceso a una atención integral de la salud sexual y reproductiva.

El Programa se propone alcanzar los siguientes objetivos:

  • Alcanzar el nivel más elevado de salud sexual y reproductiva con el fin de que pueda adoptar decisiones libres de discriminación o violencia.
  • Disminuir la morbimortalidad materno infantil.
  • Prevenir embarazos no deseados.
  • Promover la salud sexual de las y los adolescentes.
  • Contribuir a la prevención y detección precoz de enfermedades de transmisión sexual, VIH/sida y patologías genitales y mamarias.
  • Garantizar a toda la población el acceso a la información, orientación, métodos y prestaciones de servicios referidos a la salud sexual y procreación responsable.
  • Potenciar la participación femenina en la toma de decisiones relativas a su salud sexual y procreación responsable.

Métodos anticonceptivos:

Pastillas anticonceptivas: Tienen hormonas que impiden la ovulación. Se toma una pastilla todos los días hasta terminar la caja que puede venir con 21 o 28 pastillas. Al finalizar los 21 días viene una semana de descanso. Y con la caja de 28 no hay descanso y se comienza con una nueva caja. Lo importante es no olvidarse de tomarlas. Este método no protege del VIH y resto de infecciones de trasmisión sexual.

Pastillas para la lactancia: Podes usar este método si estás amamantando, si tu bebé tiene menos de 6 meses, si alimentas al bebé solo con leche materna y si todavía no menstruaste. Tiene que pasar todo esto a la vez. Podes empezar a tomarlas el día que nace tu bebé, se toma una pastilla todos los días, en el mismo horario. Cuando terminas la caja empezas una nueva sin hacer descanso. Este método no protege del VIH y resto de infecciones de trasmisión sexual.

Preservativo: Es una funda de látex fina, elástica y lubricada que se coloca en el pene cuando está erecto y se desenrolla hasta abajo del todo. Acordate de apretar la punta del preservativo antes de desenrollarlo para que no quede aire dentro. Se usa desde el comienzo de la actividad sexual, porque antes de la eyaculación también salen gotitas de semen. Cuando dejes de usarlo debes retirarlo del pene antes de perder la erección. Se usa uno nuevo para cada práctica vaginal, anal y oral. Es el único método que a la vez evita el embarazo y te protege de las infecciones de transmisión sexual.

Inyecciones: Tienen hormonas que evitan que la mujer ovule. El efecto es el mismo que con las pastillas anticonceptivas con la diferencia que no hay que tomarlas todos los días. La primera inyección se aplica entre el primero y el quinto día en que menstruas. Y después una vez al mes en la misma fecha. También hay de aplicación trimestral. Este método no protege del VIH y resto de infecciones de trasmisión sexual.

Diu: Es un muy pequeño objeto de plástico recubierto de un hilo de cobre que se coloca en el útero. Impide que los óvulos se junten con los espermatozoides. Hay distintos modelos y lo coloca siempre un profesional de la salud. Es efectivo de cinco a diez años según el modelo y puede retirarse cuando se quiera. Es importante que recuerdes la fecha de colocación y cuando debe retirarse. Este método no protege del VIH y resto de infecciones de trasmisión sexual.

Ligadura de trompas: Es una cirugía sencilla en las trompas de Falopio que evita los embarazos de forma definitiva. La realizan profesionales de la salud y es para mujeres que deciden no quedar embarazadas o ya tuvieron hijos y no desean más. Este método no protege del VIH y resto de infecciones de trasmisión sexual.

Vasectomía: Es una pequeña cirugía mucho más sencilla que la ligadura de trompas y se realiza en los varones. Es un método anticonceptivo permanente. Se realiza en 30 minutos y no necesita internación. Anuda los conductos que transportan los espermatozoides. Después de la vasectomía se sigue eyaculando como siempre y el placer sexual no cambia en nada. Tampoco el aspecto del semen. La única diferencia es que no posee espermatozoides por lo tanto no produce embarazos. Tampoco afecta a las erecciones. Durante los primeros tres meses o las primeras 20 eyaculaciones es importante cuidarse con otro método. Este método no protege del VIH y resto de infecciones de trasmisión sexual.

Anticoncepción de emergencia: Se usa después de una relación sexual en la que no usaste otro método o fallo el que estabas usando. Cuanto antes la tomas más efectiva es, las primeras 12 horas son claves y puede usarse hasta cinco días después. Cuanto más tiempo pasa disminuye su efectividad. Actúa retrasando la ovulación y evitando que se junten el ovulo y el espermatozoide. No son abortivas. En el caso de que el embarazo ya se haya producido no dañan al feto. No es de uso regular porque no es tan efectivo como otros métodos. Es la última opción para prevenir un embarazo no planeado. Vienen en dos presentaciones de 1 pastilla y 2 pastillas. Tienen el mismo efecto. Este método no protege del VIH y resto de infecciones de trasmisión sexual.

Infecciones de transmision sexual:

Son un conjunto de infecciones que se transmiten de persona a persona por medio de contacto sexual que se produce, casi exclusivamente, durante las relaciones sexuales, incluido el sexo vaginal, el sexo anal y el sexo oral.

La mayor parte de las infecciones de transmisión sexual son causadas por dos tipos de gérmenes: bacterias y virus, pero algunas también son causadas por hongos y protozoos.

Para evitar el contagio de estas, es fundamental conocer su existencia, practicar sexo seguro, utilizar métodos anticonceptivos que protejan del contagio (preservativo) y conocer sus síntomas, para solicitar cuanto antes tratamiento médico.

Las pruebas para diagnóstico de ITS pueden aplicarse para buscar una sola de estas infecciones o bien incluir varias pruebas individuales para una amplia gama de ellas, entre ellas las pruebas para sífilis, gonorrea, chlamydia, hepatitis y las pruebas de VIH.

Gonorrea: Es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes. La causante es la bacteria Neisseria gonorrhoeae, que puede crecer y multiplicarse fácilmente en áreas húmedas y tibias del aparato reproductivo, incluidos el cuello uterino, el útero y las trompas de Falopio en la mujer, y en la uretra (conducto urinario) en la mujer y en el hombre. Esta bacteria también puede crecer en la boca, en la garganta, en los ojos y en el ano.

Síntomas:

  • En la mujer: secreción vaginal inusual, sangrado vaginal inusual, dolor en la parte inferior del abdomen. La mujer infectada puede no tener síntomas o presentar ligeras molestias al orinar o flujo.

  • En el varón: dolor al orinar, secreción uretral purulenta. En el varón transcurren dos a tres días después del contacto sexual antes de que se presenten los síntomas (dolor al orinar, pues sale por la uretra). La gonorrea y la infección por clamidia pueden ocasionar esterilidad cuando no se aplica el tratamiento.

Sífilis: Es ocasionada por la bacteria Treponema pallidum, microorganismo que necesita un ambiente tibio y húmedo para sobrevivir, por ejemplo, en las membranas mucosas de los genitales, la boca y el ano. Se transmite cuando se entra en contacto con las heridas abiertas de una persona infectada. Esta enfermedad tiene varias etapas: la primaria, secundaria, la latente y la terciaria. En la etapa secundaria es posible contagiarse al tener contacto con la piel de alguien que tiene una erupción en la piel causada por la sífilis.

Síntomas:

Si no es tratada a tiempo la enfermedad atraviesa cuatro etapas:

Etapa primaria: el primer síntoma es una llaga en la parte del cuerpo que entró en contacto con la bacteria. Estos síntomas son difíciles de detectar porque por lo general no causan dolor, y en ocasiones ocurren en el interior del cuerpo. Una persona que no ha sido tratada puede infectar a otras durante esta etapa.

Etapa secundaria: surge alrededor de tres a seis semanas después de que aparece la llaga. Aparecerá una erupción en todo el cuerpo, en las palmas de las manos, en las plantas de los pies o en alguna otra zona. Otros síntomas posibles son: fiebre leve, inflamación de los ganglios linfáticos y pérdida del cabello.

Etapa latente: si no es diagnosticada ni tratada durante mucho tiempo, la sífilis entra en una etapa latente, en la que no hay síntomas notables y la persona infectada no puede contagiar a otras. Sin embargo, una tercera parte de las personas que están en esta etapa empeoran y pasan a la etapa terciaria de la sífilis.

Etapa terciaria: esta etapa puede causar serios problemas como, por ejemplo, trastornos mentales, ceguera, anomalías cardíacas y trastornos neurológicos. En esta etapa, la persona infectada ya no puede transmitir la bacteria a otras personas, pero continúa en un periodo indefinido de deterioro hasta llegar a la muerte.

Virus del papiloma humano: Es un virus común que pueden causar verrugas y existen más de 100 tipos de VPH. La mayoría son inofensivos, pero aproximadamente 30 tipos se asocian con un mayor riesgo de tener cáncer. Estos tipos afectan los genitales y se adquieren a través del contacto sexual con una pareja infectada. Los VPH de bajo riesgo pueden causar verrugas genitales. En las mujeres, los VPH de alto riesgo pueden conducir al cáncer en el cuello uterino, vulva, vagina y ano. En los hombres, pueden conducir al cáncer del ano y del pene.

Aunque algunas personas desarrollan verrugas genitales por infecciones con VPH, otras no tienen síntomas. Un profesional de la salud puede tratar o eliminar las verrugas. En las mujeres, el examen de Papanicolaou puede detectar cambios en el cuello uterino que pudieran evolucionar en cáncer.

El uso correcto de los preservativos de látex reduce enormemente, aunque no elimina, el riesgo de contraer y contagiar el VPH. Una vacuna puede proteger contra varios tipos de VPH, incluyendo algunos de los que pueden causar cáncer.

Síntomas: irritaciones constantes en la entrada de la vagina con ardor y sensación de quemadura durante las relaciones sexuales, pequeñas verrugas en el área ano-genital: cérvix, vagina, vulva y uretra (en mujeres) y pene, uretra y escroto (en varones). Pueden variar en apariencia, en número y en tamaño, por lo que se necesita un especialista para su diagnóstico. Aparecen alteraciones en el Papanicolaou, lo que refleja que en el cuello del útero hay lesiones escamosas intraepiteliales (zonas infectadas por VPH que pueden provocar cáncer).

Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH): Es un virus que daña o mata las células del sistema inmunológico del organismo. En el estadio más avanzado de esta infección se desarrolla el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).

Como consecuencia, disminuye la capacidad de respuesta del organismo para hacer frente a infecciones oportunistas originadas por virus, bacterias, protozoos, hongos y otro tipo de infecciones.

Las vías de trasmisión son tres:

1) Relaciones sexuales vaginales, anales u orales, heterosexuales u homosexuales sin protección. El paso del virus en las relaciones sexuales se realiza a través de las lesiones o heridas microscópicas que se producen durante la penetración y otras prácticas sexuales, por donde los fluidos de quien tiene el virus ingresan al cuerpo de la pareja.

El sexo oral es práctica de riesgo para el que pone la boca. Igualmente es aconsejable que se protejan los dos para evitar la transmisión de otras infecciones. Existen más probabilidades de transmisión de hombre a mujer que de forma contraria, lo cual no autoriza a despreciar este riesgo.

2) Vía sanguínea, por compartir jeringas para el uso de drogas o cualquier otro elemento cortante o punzante, o a través de la transfusión de sangre no controlada.

3) Transmisión perinatal, de madre a hijo durante el embarazo, el parto y la lactancia. La transmisión madre – hijo plantea el principal mecanismo de adquisición del sida para los niños. De no recibir adecuada atención médica, una madre VIH positiva tiene una chance sobre tres de dar a luz a un niño infectado.

Síntomas: Algunos adolescentes y adultos pueden desarrollar una enfermedad con un aumento en la segregación de espermatozoides, además de otra parecida a la gripe en el plazo de un mes o dos después de la exposición al VIH, aunque muchas personas no desarrollan ningún síntoma al infectarse. Además, los síntomas usualmente desaparecen en el plazo de una semana a un mes, y se confunden a menudo con los síntomas de otra infección viral.

Los síntomas pueden incluir:

Fiebre, dolor de cabeza, malestar general, depresión, infertilidad, vómito y diarrea.

Prevención: Prácticas sexuales seguras, evitar las relaciones sexuales con personas desconocidas y Uso de preservativo o condón

Hepatitis B: Es un virus que afecta al hígado, el cual ayuda a digerir la comida y mantener la sangre saludable. Se caracteriza por la necrosis hepatocelular e inflamación. Puede causar un proceso agudo o un proceso crónico, que puede acabar en cirrosis del hígado, cáncer de hígado, insuficiencia hepática e incluso la muerte.

La transmisión del virus de la hepatitis B resulta de la exposición a sangre infectada o fluidos corporales que contengan sangre. Las formas posibles de transmisión incluyen contacto sexual, transfusión sanguínea, reutilización de agujas, y transmisión vertical de madre a hijo durante el parto.

Síntomas: Muchas personas no tienen síntomas. Algunas personas pueden tener hepatitis B teniendo algún síntoma o ninguno y luego volverse inmunes, y otras contraen el virus y nunca se vuelven inmunes. Estas personas son portadoras y pueden continuar transmitiendo el virus a otros, aun años después. Si una persona tiene síntomas, éstos pueden tardar entre 6 semanas y 6 meses en aparecer después de la infección con hepatitis B.

Muchas personas con hepatitis B tienen síntomas parecidos a los de la gripe y pueden incluir Ictericia (color amarillento de la piel y los ojos), orinas oscuras, fatiga extrema, náuseas, vómitos y dolor abdominal.

Chlamydia: Es una enfermedad causada por una bacteria que se contagia a través de las relaciones sexuales o contacto sexual con una persona infectada. Tanto los hombres como las mujeres pueden tenerla. Esta enfermedad no suele causar síntomas pero cuando sí los presenta, puede aparecer una sensación de ardor al orinar o una secreción anormal por la vagina o el pene.

La clamidia puede provocar infección urinaria. En las mujeres, una infección en el sistema reproductivo puede conducir a una enfermedad inflamatoria pélvica, la cual puede conducir a infertilidad o problemas serios con el embarazo. Los niños que nacen de madres infectadas pueden tener infecciones oculares y neumonía por clamidia. En los hombres, la clamidia puede infectar el epidídimo, que es el conducto que lleva el esperma.

Esto puede causar dolor, fiebre y, en raros casos, infertilidad.

Utilizar preservativo disminuye el riesgo de contagio.